A trabajadores sindicalizados de LA Metro les revocan las licencias – ¿Quién sigue?

El momento no pudo haber sido más devastador; la decisión llegó justo cuando mi familia le daba la bienvenida a un nuevo bebé y estábamos a punto de comprar nuestra primera casa. De la noche a la mañana, un operador de tránsito calificado, seguro y profundamente comprometido fue dejado de lado por la burocracia”, nos dijo un exoperador de trenes de Metro al Comité. 

Cientos de miembros sindicalizados en Metro de Los Ángeles han sido despojados de sus licencias comerciales de conducir. Una nueva regla del Departamento de Transporte de Estados Unidos ya no permite que algunos trabajadores inmigrantes que trabajan legalmente en el país y que aprobaron el examen comercial del DMV reciban una CDL (Licencia Comercial de Conducir). ¿Por qué los líderes sindicales se niegan a responder? Analicémoslo.

La amenaza contra las CDLs de los trabajadores surgió por primera vez el pasado septiembre, cuando el secretario de Transporte de EE.UU., Sean Duffy, emitió una nueva regla que excluye a los beneficiarios de DACA, entre otros, de recibir CDLs.

El secretario Duffy difundió la idea falsa de que los conductores inmigrantes tienen más probabilidades que otros conductores de causar accidentes fatales. Los medios repitieron esta idea, creando una falsa sensación de urgencia. El público comenzó a creer que era necesaria una acción para garantizar la seguridad vial.

Nunca fue cierto. Según los propios datos del gobierno, los conductores inmigrantes tienen muchas menos probabilidades que otros conductores de verse involucrados en accidentes fatales. Además, los accidentes fatales se encuentran en sus niveles más bajos en años.

Otra vez, el operador de trenes quien nos habló: “A lo largo de mi carrera, he jugado estrictamente bajo las reglas: obtuve dos títulos universitarios, mantengo un historial criminal completamente limpio y he trabajado duro para construir una vida aquí. Sin embargo, mi carrera se vio abruptamente truncada por un giro repentino en la política federal”.

A pesar de esto, el DMV de California ha comenzado a cumplir con la regla, revocando las CDLs conforme llegan a renovación. California le está demostrando a los empleadores que será un socio confiable cuando llegue el momento de reducir aún más los trabajos de conducción mediante la tecnología.

Un exoperador de camiones de Metro describe el costo emocional: “Perdí no solo una carrera estable, sino también un sentido de propósito, independencia y progreso que me había esforzado mucho por construir. El trabajo me brindaba estructura, confianza y la capacidad de mantenerme por mí mismo; perderlo me obligó a aceptar una reducción salarial significativa y a reevaluar mi futuro”.

Cientos de operadores y mecánicos sindicalizados en Metro han perdido sus licencias. Muchos fueron reasignados como “Embajadores de Metro”. Metro es quien más gana con esto. Trabajadores con años de experiencia y confiabilidad comprobada ahora reciben el salario más bajo. ¿Es de sorprender que Metro no haya protestado el cambio de reglas?

La pregunta más importante es por qué los líderes sindicales no están tomando acción. Los trabajadores reasignados como Embajadores ahora pertenecen a múltiples sindicatos, pagando cuotas mensuales a cada uno. Mientras los trabajadores sufren por la reducción salarial, la pérdida de antigüedad y el doble pago de cuotas sindicales, las cuentas bancarias de los sindicatos permanecen seguras.

El liderazgo sindical se niega a ver la luz roja intermitente que tienen enfrente. El mismo mes en que el DMV de California dejó de renovar las CDLs de los trabajadores, comenzó a permitir que empleadores públicos, como Metro, empiecen a usar vehículos autónomos para el servicio de pasajeros. Esto demuestra cómo los trabajadores pueden quedar repentinamente desempleados por nuevas reglas y ser reemplazados por tecnología.

Los trabajadores de base, tanto inmigrantes como nacidos en Estados Unidos, deben luchar juntos. Los gobiernos estatal y federal están allanando el camino para que los gigantes tecnológicos desplacen a los trabajadores. La verdad es que reemplazar trabajadores mediante tecnología hoy solo permite a los empleadores comprar nuestra mano de obra más barata mañana. Los trabajadores de base deben luchar para proteger nuestro derecho a empleos dignos con salarios justos. Los trabajadores de Metro deben defender a sus compañeros a quienes se les negó una CDL. Si no lo hacen, ellos serán los siguientes.


Fuentes citadas (en inglés):


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